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Vida Mendoza tiene sólo 14 años, pero espera votar en dos años.

Mendoza es parte de la campaña por la iniciativa Oakland Youth Vote, dirigida por estudiantes que abogan por dar a los jóvenes de 16 y 17 años, el derecho a votar por los representantes de la junta escolar. En Mayo el Concejo Municipal de Oakland votó unánimemente para incluir la iniciativa en la boleta de votación en las elecciones generales de Noviembre.

Mendoza es una estudiante de noveno grado en la escuela secundaria, Life Academy en Oakland. Dice que la junta escolar debe rendir cuentas a los 36,000 estudiantes del distrito, el 85 por ciento de los cuales son personas de color, y asegurarse que todas sus escuelas estén “obteniendo los recursos que necesitan”.

Vida Mendoza, de catorce años, estudiante de noveno grado en Life Academy en Oakland, ha hecho campaña a favor de una medida electoral que reduciría la edad para votar a 16 años para las elecciones de la junta escolar de la ciudad. Credit: Alison Yin

“¿A quién representa realmente la junta escolar? ¿Se está representando adecuadamente a los estudiantes de color y se están tomando decisiones para apoyarlos a ellos y a su aprendizaje?” Se pregunta Mendoza.

En los últimos años, los estudiantes han liderado marchas climáticas, eventos en favor del control de armas de fuego, protestas por las políticas federales de inmigración y por la injusticia racial. Ahora exigen un papel más importante en la política escolar y las decisiones que influyen en su educación.

Algunos distritos escolares, gobiernos locales y grupos sin fines de lucro a lo largo del país han fortalecido este activismo juvenil, al darles a los estudiantes oportunidades para participar en roles de liderazgo y democracia más allá de las clases de educación cívica y de la junta del gobierno estudiantil. También buscan aprovechar este momento para educar a los adolescentes sobre las elecciones y la importancia del derecho a votar con el objetivo de convertirlos en votantes de por vida. A pesar de los indicios de que los jóvenes están cada vez más involucrados en la vida cívica, la participación electoral entre los jóvenes de 18 a 24 años se mantiene baja y muchos adultos jóvenes dicen que no conocen los aspectos básicos de cómo registrarse para votar y emitir un voto.

“La realidad es que en la mayoría de los sistemas de gobierno escolar, los jóvenes son marginados sistemáticamente … y los estudiantes no juegan ningún papel”.

Andrew Brennen, becario de educación de National Geographic

Rebecca Kaplan, presidenta del consejo municipal de la ciudad de Oakland, autora de la iniciativa que concede el derecho a votar por la junta escolar, a jóvenes de 16 y 17 años,  señala que la propuesta tiene “el objetivo inmediato de permitir que los jóvenes tengan voz en las decisiones de la junta escolar que son importantes para ellos, y también es realmente una estrategia para construir democracia, fomentar la participación y el compromiso cívico a largo plazo “.

“La realidad es que los jóvenes son marginados sistemáticamente en la mayoría de las juntas escolares” dice Andrew Brennen, becario de educación de National Geographic que trabaja con movimientos liderados por jóvenes. Señala que los esfuerzos para empoderar a los estudiantes en distritos escolares como Oakland son refrescantes, pero aún queda mucho más trabajo por hacer en el resto del país. “Los estudiantes no juegan absolutamente ningún papel”, agregó.

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la Iniciativa QQ, es una iniciativa de votación local en Oakland que daría a los jóvenes de 16 y 17 años el derecho a votar en las elecciones de la junta escolar. Luego de una campaña de un año dirigida por estudiantes, el Concejo Municipal de Oakland votó unánimemente en mayo para incluirlo en la boleta de votación de noviembre. Credit: Alison Yin

La participación cívica de Mendoza comenzó en la escuela media, cuando se inscribió en la Unión de Estudiantes del Concejo Municipal (All City Council Student Union), un grupo patrocinado por el distrito escolar de Oakland, que les otorga a los estudiantes una voz en la toma de decisiones del distrito escolar. Ella dice que visitó escuelas de la ciudad y se sorprendió por las disparidades en la infraestructura escolar y la asignación de recursos. 

Cada año, la Unión de Estudiantes del Concejo Municipal, elige y se enfoca en un tema. En los últimos años, el grupo ha promovido cambios en los requisitos de graduación del distrito para alinearlos con los requisitos de admisión para los sistemas universitarios de California, y una expansión de los fondos para un programa de alimentación después de la escuela que había sido recortado por la junta escolar.

La iniciativa Oakland Youth Vote que figura en la boleta en las elecciones de Noviembre como Iniciativa QQ, es una de las últimas causas que está impulsando la Unión de Estudiantes del Concejo Municipal, en colaboración con organizaciones comunitarias y la Comisión Asesora de Jóvenes de Oakland (Oakland Youth Advisory Commission), un grupo convocado por la ciudad para consultar sobre cuestiones de política educativa.

“¿A quién representa realmente la junta escolar? ¿Se está representando adecuadamente a los estudiantes de color y se están tomando decisiones para apoyarlos a ellos y a su aprendizaje? ”

Vida Mendoza, estudiante de primer año de secundaria, Oakland, California

La idea de reducir la edad para votar, surgió luego de las huelgas de maestros de Oakland en febrero de 2019, según Lukas Brekke-Miesner, director ejecutivo de Oakland Kids First, una de las organizaciones sin fines de lucro involucradas en la campaña. Según Brekke-Miesner, después que los estudiantes marcharon en solidaridad con los maestros, se molestaron cuando la junta escolar recortó los fondos de varios programas que ellos exigían, incluyendo el programa de justicia restaurativa y el de administradores en casos de orfanato. Esto ocurrió durante las renegociaciones de contratos con el sindicato de maestros. 

Los jóvenes tenían continuas frustraciones con los sucesivos recortes a servicios críticos, dice Brekke-Miesner. Por eso la Unión de Estudiantes del Concejo Municipal y Oakland First Kids se unieron para lanzar la campaña de voto juvenil en el otoño de 2019. Los estudiantes lo vieron como una forma de hacer que la junta escolar rinda cuentas a los jóvenes.

Christian Castillo, estudiante en su último año de secundaria, en la escuela Coliseum College Prep Academy, ha hecho campaña por el voto de los jóvenes como miembro de la Unión de Estudiantes del Consejo Municipal. El señala que no estaba interesado en la política antes de unirse al grupo este año. “Ser políticamente de derecha o de izquierda, o tener una opinión al respecto, nunca aplicó en mi caso realmente”, dice Castillo. “Siempre pensé que había otras personas que podían hacerlo…creí que no tenía que hacerlo”. Ahora Castillo  está persuadiendo a sus amigos que tienen la edad suficiente para votar, informándoles cómo ellos y su comunidad se beneficiarán, si se aprueba la Iniciativa Oakland Youth Vote.

Los líderes estudiantiles de la Unión de Estudiantes del Consejo Municipal de Oakland intercambian ideas sobre el mensaje de la campaña de Oakland Youth Vote, discuten por qué los jóvenes de 16 y 17 años están listos para votar en las elecciones de la junta escolar local. Credit: Charlotte West

A través de la Unión de Estudiantes del Consejo Municipal, los estudiantes de Oakland tienen una voz más fuerte en la política educativa local que los estudiantes en otras ciudades. Pero los jóvenes dicen que no es suficiente. 

Vida Mendoza como Christian Castillo, son los dos dirigentes estudiantiles de la Unión de Estudiantes del Consejo Municipal que sirven en la Junta de Educación de Oakland en calidad de asesores y se reúnen periódicamente con sus homólogos adultos. Ese es un modelo cada vez más común tanto en distritos, como en estados. Kentucky, por ejemplo, creó recientemente su primer puesto para un estudiante en la junta de educación estatal. Pero en los distritos y estados que incluyen a estudiantes en la junta escolar, ellos tienen pocas veces, poder de voto.

Jessica Ramos, estudiante de décimo segundo grado de la escuela secundaria Skyline High School, y dirigente estudiantil de la Junta de Educación de Oakland, siente que su rol en la junta, es similar a “ser solo una adolescente”. Ramos expresa su frustración. “Hay asuntos que el gobierno (local) hace y nos afectan, pero no podemos votar”. Los dirigentes estudiantiles de la junta escolar de Oakland pueden emitir un voto consultivo, reflejado en el registro oficial. Ramos indica que realmente eso no cuenta. “Es solo una opinión “.

Jessica Ramos, una estudiante de último año de 17 años en Skyline High School, se sienta afuera del municipio de Oakland con su perro Lucky. Como uno de los dos dirigentes estudiantiles en la Junta de Educación de Oakland, Ramos sirve como la voz de los 36,000 estudiantes del distrito. Credit: Alison Yin

Un puñado de estados permite a los representantes de los estudiantes plenos derechos de voto en la junta estatal de educación, incluidos California, Massachusetts, Tennessee y Vermont. Massachusetts es único, en el sentido de que los representantes de la junta de gobierno escolar, son elegidos por sus compañeros. La hermana mayor de Mendoza, Gema Quetzal, sirvió en la Junta de Educación de California en 2018-19, donde disfrutó del mismo poder de voto que otros miembros. 

Ahora está en su segundo año en la Universidad de Stanford. Ella ayuda a promover la campaña en favor de la iniciativa Oakland Youth Vote. “Como miembro con derecho a voto, sentí que podía responsabilizar a los adultos por las decisiones que toma sobre la educación de mis compañeros en todo el estado” dice Gema. “También podía dar la perspectiva de lo que los estudiantes ven en sus escuelas todos los días”, agrega. 

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Otros distritos escolares están tratando de elevar la voz de los estudiantes en la política educativa y evitar el “tokenism”, palabra usada por Cristina Salgado y que se refiere a la inclusión simbólica de una minoría. Salgado fue contratada por el Sistema de Escuelas Públicas de Chicago en el 2012 para supervisar los “Comités de Voces Estudiantiles” creados por el distrito.

Según Salgado, los estudiantes que forman parte de los comités aprenden a investigar, organizar e identificar soluciones a problemas en sus escuelas. Explica que los comités son diferentes a la junta de gobierno estudiantil tradicional porque cualquier estudiante puede unirse. Los miembros de los comités encabezaron una huelga a raíz de la matanza de 2018 en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida. También ayudaron en las discusiones sobre la infraestructura escolar, la asistencia escolar y la contratación de un nuevo director de una escuela secundaria.

Los comités se encuentran dentro del Departamento de Ciencias Sociales y Participación Cívica del distrito escolar de Chicago, que promueve la participación cívica dentro y fuera del aula a través del plan de estudios sociales de kindergarten hasta el grado 12, así como servicio comunitario y el aprendizaje basado en proyectos centrado en la educación cívica.

“Enseñar sobre el compromiso cívico solo de vez en cuando es como enseñar a alguien a nadar sin ni siquiera ponerlo en el agua”.

Heather Van Benthuysen, directora del Departamento de Ciencias Sociales y Participación Cívica de las Escuelas Públicas de Chicago 

Uno de los principales objetivos del departamento es educar a los estudiantes sobre la democracia y el proceso electoral no solo durante un año de elecciones, según la directora Heather Van Benthuysen. “No se trata solo de promover el voto, sino también de hablar, y aprender sobre temas electorales, discutir y elevar temas en la comunidad, comprometerse con los funcionarios electos y asegurarse de que te representen”, resalta Van Benthuysen. “Enseñar sobre el compromiso cívico solo de vez en cuando, es como enseñar a alguien a nadar sin ni siquiera ponerlo en el agua” concluye Van Benthuysen.

A principios de Octubre, el distrito llevó a cabo un evento virtual para capacitar a los estudiantes de secundaria de los distritos que tienen una baja participación a la hora de votar. 

Los estudiantes aprendieron sobre temas como la votación por correo, las elecciones locales y cómo la pandemia podría afectar la participación electoral. Luego analizaron los datos de participación de votantes en sus vecindarios y desarrollaron planes para educar a sus pares más jóvenes, familiares y vecinos sobre las elecciones.

Brenda Casas, una joven de 16 años de la escuela secundaria Tilden High School, en Chicago, dice que comenzó a interesarse en la política después de tomar una clase de educación cívica el año pasado. Pero no fue hasta el taller virtual cuando  aprendió a hablar con otros sobre los beneficios de votar. Después del evento, decidió abordar el tema con su madre. “Estaba tratando de convencerla, ella es una de las personas que no quiere votar porque no confía en el sistema”, asegura Casas. 

Otros distritos y estados también han comenzado a promover de forma práctica la educación cívica. En 2018, Massachusetts aprobó un proyecto de ley que requiere que cada alumno de octavo grado, participe en al menos un proyecto de educación cívica no partidista dirigido por estudiantes. En Nueva York, el Sistema de Escuelas Públicas, contrató a su primer “administrador de voz estudiantil” en 2019. Y en el condado de Montgomery, Maryland, los jóvenes de 16 y 17 años pueden recibir horas de servicio comunitario por ayudar durante las elecciones. Un ejemplo de como en el actual ciclo de elecciones, muchas oficinas electorales se han asociado con las escuelas secundarias para reclutar estudiantes como trabajadores electorales. 

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Estudiantes de Berkeley High School instalaron un puesto de registro de votantes en el campus de la Universidad de California en Berkeley. Los votantes de Berkeley aprobaron una medida que otorga a los jóvenes de 16 y 17 años el derecho a votar por los miembros de la junta escolar en 2016, pero se ha estancado en medio de obstáculos financieros y logísticos. Lograr que los jóvenes de 16 y 17 años se inscriban con anticipación para votar, ayuda a demostrar qué tan preparados están los adolescentes para participar en la democracia, dijo Sylvie Love, estudiante de último año de Berkeley High. Credit: Alison Yin

Oakland no es la única ciudad que intenta reducir la edad de votar para elecciones locales. Al menos tres ciudades de Maryland han ampliado los derechos de voto en las elecciones locales a jóvenes de 16 y 17 años, y un puñado de estados y otras ciudades han explorado la idea. En 2015, Generation Citizen, una organización sin fines de lucro, lanzó una campaña nacional para extender los derechos de voto a los adolescentes en las elecciones locales.

Los votantes de Berkeley aprobaron una medida que otorga a los jóvenes de 16 y 17 años el derecho a votar por miembros de la junta escolar en 2016, pero se estancó en medio de obstáculos financieros y logísticos. La ciudad no podía gastar dinero en la implementación de esa nueva medida. Debido a que la elección era a nivel del condado, la logística de tener una boleta de votación, separada para los jóvenes de 16 y 17 años en Berkeley es complicada.

“Muchos de los obstáculos que hemos enfrentado son el resultado de que Berkeley es una de las primeras ciudades en todo el país y la única en California, en impulsar esta iniciativa, por lo que no hay precedentes de cómo hacerlo”, dijo Adrienne Mermin, estudiante de último año de Berkeley High School que ha estado presionando para que se implemente la medida.

Los defensores de la Iniciativa QQ en Oakland, esperan evitar ese tipo de burocracia si la medida es aprobada. 

El Consejo Municipal de Oakland está comprometido a financiar e implementar la iniciativa Oakland Youth Vote, si se aprueba la medida, según la concejal Rebeca Kaplan, autora de esta propuesta.

Mermin dice que si esta iniciativa se aprueba, espera que esto ejerza presión sobre la ciudad de Berkeley y en los alrededores del condado de Alameda para reducir la edad de votar en las elecciones generales.Mermin dice que una de las razones por las que los jóvenes de 18 a 24 años no votan es que se encuentran en medio de grandes transiciones en la vida, como empezar la universidad e ingresar al campo laboral. De acuerdo con Mermin, permitir que los jóvenes voten mientras están en la secundaria, haría que se familiaricen con el proceso electoral y conduciría a una mayor participación electoral. 

Eso ocurre en Takoma Park, una ciudad de 18,000 habitantes en Maryland cerca Washington DC. En 2012 fue la primera ciudad de Estados Unidos en reducir a 16 años, la edad para votar en las elecciones locales. Según datos de la oficina del secretario de la ciudad de Takoma, el promedio aproximado de la participación de los jóvenes de 16 y 17 años en las elecciones locales entre 2013 y 2017 fue del 42 por ciento, en comparación con el 20 por ciento del promedio de participación en general. 

El ex concejal de Takoma, Timothy Male, describe la conducta de los jóvenes de su ciudad “Ellos se comportan básicamente como personas de 70 años”, dice Male, quien asegura que los jóvenes van a las reuniones del consejo de la ciudad, organizan debates y registran votantes.   

Vida Mendoza, de catorce años, y su hermana mayor, Gema Quetzal, estudiante de segundo año en la Universidad de Stanford, se encuentran frente a su casa en Oakland. Las hermanas son parte de una campaña dirigida por estudiantes para reducir la edad para votar en las elecciones de la junta escolar. Mendoza dijo que su activismo proviene de ver a su madre y su hermana organizarse en la comunidad. Credit: Alison Yin

En Oakland, los estudiantes han estado trabajando durante la pandemia para asegurarse que la iniciativa Oakland Youth Vote, tenga éxito. En Mayo más de una docena de estudiantes organizaron una campaña de llamadas telefónicas y a principios de Octubre hicieron un evento de lanzamiento virtual en Facebook Live, con estudiantes y presentaciones en vivo de artistas y músicos locales. 

Lukas Brekke-Miesner de Oakland Kids First, dice que la participación política cambia a los jóvenes. Señala que los estudiantes que antes estaban aterrorizados de hablar frente a los miembros del consejo, ahora dominan el escenario. “Como organizadores son mucho más eficaces que nosotros los adultos, porque tienen más que perder y conocen estos asuntos por experiencia propia”, dice Brekke-Miesner. 

Si la iniciativa QQ se aprueba el 3 de Noviembre, aproximadamente 8,000 jóvenes de 16 y 17 años en Oakland tendrán derecho al voto. 

Vida Mendoza, la estudiante de noveno grado de la escuela Life Academy, espera con gran expectativa el 2022 para estar entre esos votantes adolescentes y elegir a los miembros de la junta escolar. Mendoza argumenta que no es la complacencia lo que aleja a los jóvenes de las urnas, sino el fracaso de las escuelas en educar a los jóvenes sobre la mecánica del voto y cómo el derecho al voto puede hacer la diferencia.   

Su pasión por el activismo vino de ver a su madre y a su hermana organizarse en la comunidad. Pero ella le da crédito a la Unión de Estudiantes del Consejo Municipal de Oakland por darle una plataforma. “Vas a la escuela para aprender”, dice Vida Mendoza, “pero también puedes aprender lo que sucede más allá de tu salón de clase”. 

Traducción por Maria Luisa Rossel.

Esta historia sobre la votación de los jóvenes fue producida por The Hechinger Report, una organización informativa independiente y sin fines de lucro enfocada en la desigualdad e innovación en el ámbito educativo. Suscríbete al boletín de noticias de Hechinger.

Esta historia ha sido apoyada por Solutions Journalism Network, una organización sin fines de lucro dedicada a reportajes rigurosos y convincentes sobre respuestas a problemas sociales.

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